Una cena a la luz de las lámparas (Privado)
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Re: Una cena a la luz de las lámparas (Privado)
Mutuamente nuestras manos satisfacían al otro, haciéndonos jadear sobre los labios ajenos en más de una ocasión por el placer que producía que otra persona fuera quien te masturbara. Se sentía bien aquello, pero mi cuerpo cada vez pedía más y más de él. De su cuerpo.
Nunca había mantenido ninguna relación con otro hombre, pero no quitaba ello que no supiera como eran este tipo de relaciones sexuales. Quería seguir adelante, pasar al siguiente nivel y sentirlo mas internamente, lo ansiaba y deseaba con tantas ganas que no dejaba de mirar el placer del rostro de Shou así como ver en mi mente el cuerpo desnudo de este, excitándome la idea de desnudarlo.
-Shou… -dije atrapando la mano del lobo que tenía preso mi expuesto falo para pegarla sobre su cabeza contra la cama y entrelazando mi mano a la suya, soltando el suyo no sin echarlo en falta en mis manos una vez lo solté. Le mire a los ojos en medio de la oscura habitación, pudiendo distinguir el brillo de sus ojos, y lleve la mano libre a su mejilla. Apreté su mano y trague grueso por la excitación, los nervios y la posibilidad de que el lobo no quisiera ir tan lejos. –Hagámoslo…, seamos uno –dije jadeante en un susurro, aunque a mi parecer sonó como una petición, y me sentí un poco estupido, aunque al estar volcando en cuerpo y mente al lobo, no duro mucho ese pensamiento.
Dicho esto acerque mi rostro lentamente, acortando la escasa distancia que quedaba entre ambos –Me gustas Shou… Te quiero… -le confieso en un susurro antes de que se acabaran sellando nuestros labios de forma apasionada, acariciando la mano de su mejilla esta, notando el calor de su rostro bajo mi mano.
Una vez nos separamos, me deshice de los pantalones del lobo, acabando estos en el borde de la cama en un primer momento, despreocupándome de ellos. Al igual que sus bóxer, dejando su cuerpo totalmente desnudo y salvaje ante mi, quedando frente a Shou de la misma forma que el tras quitarme lo que me quedaba, acabando como Dios me trajo al mundo.
-Es la primera vez que... lo hago con un hombre…. –le recuerdo, confesando por ello mi inexperiencia en ese campo a pesar de haberlo hecho con mujeres antes. No seria muy diferente.
Cogi sus piernas, y flexionándolas contra su pecho, separándolas enormemente, coloque mi miembro en la entrada de su trasero, sintiendo un agradable placer recorrer por mi falo, calido y húmedo. Era parte del simiente del lobo, que pareció no retenerse, llegando a deslizarse esta por su trasero y entrepierna.
-Aya voy… -avise, agarrando mas fuertemente sus piernas a la vez que me clavaba en su interior, abriéndome hueco en aquella estrechez de su recto. –Aaaah…Ngh -jadee. Estaba a punto de venirme también, pero aguantaría un poco más hasta que reventara. Me excitaba y gustaba esa presión calida y palpitante en mi polla, ver a través de mis entre abiertos ojos ese rostro de placer y dolor por las primeras penetraciones, oír su voz que ahogaba la mía, el sonido de nuestros cuerpos al chocarse en cada embestida, golpeando mis caderas en su trasero, escuchar el latir de mi corazón en mi cabeza….
Nunca había mantenido ninguna relación con otro hombre, pero no quitaba ello que no supiera como eran este tipo de relaciones sexuales. Quería seguir adelante, pasar al siguiente nivel y sentirlo mas internamente, lo ansiaba y deseaba con tantas ganas que no dejaba de mirar el placer del rostro de Shou así como ver en mi mente el cuerpo desnudo de este, excitándome la idea de desnudarlo.
-Shou… -dije atrapando la mano del lobo que tenía preso mi expuesto falo para pegarla sobre su cabeza contra la cama y entrelazando mi mano a la suya, soltando el suyo no sin echarlo en falta en mis manos una vez lo solté. Le mire a los ojos en medio de la oscura habitación, pudiendo distinguir el brillo de sus ojos, y lleve la mano libre a su mejilla. Apreté su mano y trague grueso por la excitación, los nervios y la posibilidad de que el lobo no quisiera ir tan lejos. –Hagámoslo…, seamos uno –dije jadeante en un susurro, aunque a mi parecer sonó como una petición, y me sentí un poco estupido, aunque al estar volcando en cuerpo y mente al lobo, no duro mucho ese pensamiento.
Dicho esto acerque mi rostro lentamente, acortando la escasa distancia que quedaba entre ambos –Me gustas Shou… Te quiero… -le confieso en un susurro antes de que se acabaran sellando nuestros labios de forma apasionada, acariciando la mano de su mejilla esta, notando el calor de su rostro bajo mi mano.
Una vez nos separamos, me deshice de los pantalones del lobo, acabando estos en el borde de la cama en un primer momento, despreocupándome de ellos. Al igual que sus bóxer, dejando su cuerpo totalmente desnudo y salvaje ante mi, quedando frente a Shou de la misma forma que el tras quitarme lo que me quedaba, acabando como Dios me trajo al mundo.
-Es la primera vez que... lo hago con un hombre…. –le recuerdo, confesando por ello mi inexperiencia en ese campo a pesar de haberlo hecho con mujeres antes. No seria muy diferente.
Cogi sus piernas, y flexionándolas contra su pecho, separándolas enormemente, coloque mi miembro en la entrada de su trasero, sintiendo un agradable placer recorrer por mi falo, calido y húmedo. Era parte del simiente del lobo, que pareció no retenerse, llegando a deslizarse esta por su trasero y entrepierna.
-Aya voy… -avise, agarrando mas fuertemente sus piernas a la vez que me clavaba en su interior, abriéndome hueco en aquella estrechez de su recto. –Aaaah…Ngh -jadee. Estaba a punto de venirme también, pero aguantaría un poco más hasta que reventara. Me excitaba y gustaba esa presión calida y palpitante en mi polla, ver a través de mis entre abiertos ojos ese rostro de placer y dolor por las primeras penetraciones, oír su voz que ahogaba la mía, el sonido de nuestros cuerpos al chocarse en cada embestida, golpeando mis caderas en su trasero, escuchar el latir de mi corazón en mi cabeza….

Okita Souji- Aldeano

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Fecha de inscripción: 29/08/2011
Re: Una cena a la luz de las lámparas (Privado)
El calor encendía más las mejillas de Shou, su rostro estaba algo rojizo, su cuerpo no digamos, pues desprendía un instinto febril por culpa de aquella situación. Cerró los ojos y jadeó despacio cuando sintió como atrapaba su mano y decía su nombre y ahí, los ojos ambarinos del lobo se chocaron de un modo brusco contra los ojos de Souji. Las siguientes palabras del castaño le hicieron ruborizarse y estremecerse ¿le quería? Pero no pudo preguntar, ni responder, ni nada, puesto que acabaron besados... Un beso que hizo que el lobo solo pudiese jadear contra la boca del contrario. Y fue justo después cuando de pronto acabó desnudo, mostrando su cuerpo bien formado, su poco vello corporal, su cabello grisáceo que caía de su cabeza revuelto, contra la cama, su sexo realmente duro y algo húmedo. Tragó saliva y le miró cuando él se desnudó.
Souji era verdaderamente sexy, atractivo, llamativo, con un cuerpo increíble, y encima era lo más lindo del mundo. Para Shou, Okita Souji era la perfección. Escuchó lo de que jamás lo había hecho con un hombre, pero parecía más que experimentado. Tomó sus piernas y las alzó... aquello le hizo jadear y sonrojarse más. Asintió cuando le avisó que entraría, y sintió como al hacerlo su cuerpo se abría para él. Si bien era la primera vez, para su suerte no había hecho un movimiento brusco... Igualmente como llevaba algo de tiempo sin hacerlo le dolió un poco, pero apenas... era un dolor soportable. Las manos del lobo se sujetaron a la ropa de la cama, revuelta bajo su cuerpo. Igualmente de entre su boca comenzaron a salir jadeos a cada embestida y sentía que aquello era genial.
- Nghhh... Ahh... Souji! -Gimió fuerte para arquearse bajo el contrario y mover sus caderas contra las del otro, sintiendo como su sexo se hundía más y más fuerte en su cuerpo, haciendo que así se volviesen uno solo. La presión que sentía, el roce en aquellas paredes le hacían jadear. Dolía si, pero era más placentero que doloroso. Llevó una mano hacia la de Souji para sujetarla con fuerza, necesitando tocarle, y ahí en ese gesto se notó. Abrió sus ojos y le miró. Las orbes ambarinas del lobo estaban nubladas por el placer, con algunas lágrimas que no caían y que solo hacían que sus ojos se viesen más y más húmedos. Tiró un poquito de él haciendo que quedase algo más cerca y se levantó levemente para lamer los labios de Souji. Siguió mirándole fijamente y jadeó contra sus labios.- Souji...
Repitió su nombre extasiado, sintiendo el placer de los dos por todos los poros de su piel. El calor aumentaba, el sudor comenzaba a perlar todo su cuerpo. Su vello se erizaba, su piel también y se aferró a él con suavidad para apegarse un poco. Buscaba más contacto y lo demostraba moviéndose contra él de un modo ligeramente frenético, quizás algo fuera de si. Jadeó sobre su piel y el aroma del otro le embriagó. Era una droga, realmente lo era. En su mente solo rondaba el cuerpo, el rostro, la voz, el nombre de Souji Okita aquel que en ese momento se unía a su cuerpo. Si bien el lobo había estado con varios, jamás había sentido algo así... quizás porque le quería más de lo que pensaba. Eso le hizo mirarle y abrazarle del cuello para apegarse más.
- Te quiero Souji... -Le susurró mientras se movía un poco más. Su sexo goteaba abundante sobre su abdomen y su cuerpo se estremecía debido al calor de todo aquello. Se mordió su propio labio nuevamente y se dejó caer contra la cama mientras separaba sus piernas para que el otro entrase en su interior cuanto más mejor.
Souji era verdaderamente sexy, atractivo, llamativo, con un cuerpo increíble, y encima era lo más lindo del mundo. Para Shou, Okita Souji era la perfección. Escuchó lo de que jamás lo había hecho con un hombre, pero parecía más que experimentado. Tomó sus piernas y las alzó... aquello le hizo jadear y sonrojarse más. Asintió cuando le avisó que entraría, y sintió como al hacerlo su cuerpo se abría para él. Si bien era la primera vez, para su suerte no había hecho un movimiento brusco... Igualmente como llevaba algo de tiempo sin hacerlo le dolió un poco, pero apenas... era un dolor soportable. Las manos del lobo se sujetaron a la ropa de la cama, revuelta bajo su cuerpo. Igualmente de entre su boca comenzaron a salir jadeos a cada embestida y sentía que aquello era genial.
- Nghhh... Ahh... Souji! -Gimió fuerte para arquearse bajo el contrario y mover sus caderas contra las del otro, sintiendo como su sexo se hundía más y más fuerte en su cuerpo, haciendo que así se volviesen uno solo. La presión que sentía, el roce en aquellas paredes le hacían jadear. Dolía si, pero era más placentero que doloroso. Llevó una mano hacia la de Souji para sujetarla con fuerza, necesitando tocarle, y ahí en ese gesto se notó. Abrió sus ojos y le miró. Las orbes ambarinas del lobo estaban nubladas por el placer, con algunas lágrimas que no caían y que solo hacían que sus ojos se viesen más y más húmedos. Tiró un poquito de él haciendo que quedase algo más cerca y se levantó levemente para lamer los labios de Souji. Siguió mirándole fijamente y jadeó contra sus labios.- Souji...
Repitió su nombre extasiado, sintiendo el placer de los dos por todos los poros de su piel. El calor aumentaba, el sudor comenzaba a perlar todo su cuerpo. Su vello se erizaba, su piel también y se aferró a él con suavidad para apegarse un poco. Buscaba más contacto y lo demostraba moviéndose contra él de un modo ligeramente frenético, quizás algo fuera de si. Jadeó sobre su piel y el aroma del otro le embriagó. Era una droga, realmente lo era. En su mente solo rondaba el cuerpo, el rostro, la voz, el nombre de Souji Okita aquel que en ese momento se unía a su cuerpo. Si bien el lobo había estado con varios, jamás había sentido algo así... quizás porque le quería más de lo que pensaba. Eso le hizo mirarle y abrazarle del cuello para apegarse más.
- Te quiero Souji... -Le susurró mientras se movía un poco más. Su sexo goteaba abundante sobre su abdomen y su cuerpo se estremecía debido al calor de todo aquello. Se mordió su propio labio nuevamente y se dejó caer contra la cama mientras separaba sus piernas para que el otro entrase en su interior cuanto más mejor.

Shou- Universitario

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Fecha de inscripción: 04/09/2011
Edad: 28
Localización: Con Souji, en la cama, o en el sofá... -sonríe.- Era broma, pero con él en algún lugar haciendo cosas divertidas.
Re: Una cena a la luz de las lámparas (Privado)
Comencé moviéndome el lentas y costosas envestidas, abriéndole para mí en cada una de ellas cada vez un poco más, escuchando debajo de mí los fuertes gemidos provenientes del lobo, llevando una mano de su pierna a su trasero. Se sentía tan bien dentro de él. Estrecho, calido y húmedo. Podía decir que era incluso mejor que hacerlo con una mujer. Además, de que escuchar mi nombre de sus labios de aquella forma tan erótica daba morbo.
Una de las manos de Shou se apodero de la que mantenía en su pierna, la aparto de allí y sobre la cama, se ambas manos acabaron entrelazándose, apretando Shou con fuerza, lo que hizo que, clavado en su interior unos instantes, le mirara a los ojos, dejándome arrastras hacia el y lamer los labios, volviendo a escuchar mi nombre de aquella forma tan sensual y excitada, volviendo a ponerme en marcha en poseerlo. En hacerlo mío como solía decirse.
-Aaaahg… S-Shou..S-si... –jadeaba, mirando aquel rostro que no dejaba de moverse arriba y abajo a cada envestida, habiendo separado mi mano de la suya y habiéndolas puesto a cada lado de su cintura, ayudándolo a coger impulso cuando comenzo a mover sus caderas, hundiéndome mas en él.
Mi cuerpo, al igual que el de Shou, comenzo a perlarse de sudor a causa del ejercicio que resultaba ser aquello así como del calor que comenzaba a haber en aquella habitación a causa de nuestros cuerpos.
El rato que Shou se engancho a mi cuello, pasando ambos brazos tras este para pegarme a él, manteniendo ambos rostro tan cerca que nuestras respiraciones se mezclaban y resultaban ser una, tentándome aquella boca entreabierta a sellarla con la mía, nos pusimos frenéticos al mover el sus caderas, y apoyándome con los codos sobre la cama, agarrando un hombro de Shou y la ropa de la cama (esta mas bien ya desecha bajo nosotros), me limite a envestirlo de forma rápida, constante y profunda con un nuevo golpe de caderas recién aprendido por el insaciable deseo de llegar cada vez mas adentro. A este paso de seguro que le acaba rompiendo tanto a el como a su trasero. Pero, lo gozábamos tanto los dos que no me preocuparía por ellos hasta que Shou no me ordenara parar por el dolor, aunque… mucho debía de gritar entonces para llegar aquellos avisos a mis oídos repletos de sus gemidos y jadeos. Así como de mi nombre salido de sus labios.
Ante aquella susurrada confesión, note como se estremecía su cuerpo, viéndole en aquella oscuridad aquel gesto de morderse el labio a la vez que soltaba mi cuello, liberándome, y separaba sus piernas, dejando caer sobre la cama sus brazos. –Shou… Si-siempre estaré a tu lado…. Siempre… -prometi jadeante, llevando la mano que mantenía sobre su hombro por aquel brazo, acariciándolo y recorriéndolo de arriba a bajo con mis dedos hasta llegar a su mano y volverlas a unir, llevando ambas a la altura de su cabeza contra la cama.
Mi sexo estaba a reventar. Tanto me había aguantado que incluso dolía, pero se sentía sabrosa la estrechez de Shou, exprimiéndome a cada instante hasta el punto de, en una de las envestidas mas profundas, habiendo vuelto a encontrar aquel punto esponjoso en su interior, su punto G, comencé a correrme en su interior, llenándolo de mi simiente. De mi esencia, clavándome en él un par de veces mas con fuerza antes de dejarme caer sobre el agotado, respirando entrecortadamente contra su cuello en rápidas y cortas bocanadas, sintiendo como mi abdomen era humedecido por la esencia del lobo, quien se había corrido sobre él, así como sobre mi vientre, pero no me había percatado hasta ahora.
-Aaaah….agh… -jadeaba, y vire el rostro hacia el suyo, siendo tentado a besarlo a pesar de no tener aire ni para unos escasos segundos. Aun así, la pasión me podía mas, por lo que, dejándome guiar por ella, selle sus labios, entrelazándose nuestras lenguas incluso antes de unir nuestros labios.
Todo sin salir de su interior todavía. Se sentía demasiado calido y especial aquel lazo de unión entre dos personas.....…
Una de las manos de Shou se apodero de la que mantenía en su pierna, la aparto de allí y sobre la cama, se ambas manos acabaron entrelazándose, apretando Shou con fuerza, lo que hizo que, clavado en su interior unos instantes, le mirara a los ojos, dejándome arrastras hacia el y lamer los labios, volviendo a escuchar mi nombre de aquella forma tan sensual y excitada, volviendo a ponerme en marcha en poseerlo. En hacerlo mío como solía decirse.
-Aaaahg… S-Shou..S-si... –jadeaba, mirando aquel rostro que no dejaba de moverse arriba y abajo a cada envestida, habiendo separado mi mano de la suya y habiéndolas puesto a cada lado de su cintura, ayudándolo a coger impulso cuando comenzo a mover sus caderas, hundiéndome mas en él.
Mi cuerpo, al igual que el de Shou, comenzo a perlarse de sudor a causa del ejercicio que resultaba ser aquello así como del calor que comenzaba a haber en aquella habitación a causa de nuestros cuerpos.
El rato que Shou se engancho a mi cuello, pasando ambos brazos tras este para pegarme a él, manteniendo ambos rostro tan cerca que nuestras respiraciones se mezclaban y resultaban ser una, tentándome aquella boca entreabierta a sellarla con la mía, nos pusimos frenéticos al mover el sus caderas, y apoyándome con los codos sobre la cama, agarrando un hombro de Shou y la ropa de la cama (esta mas bien ya desecha bajo nosotros), me limite a envestirlo de forma rápida, constante y profunda con un nuevo golpe de caderas recién aprendido por el insaciable deseo de llegar cada vez mas adentro. A este paso de seguro que le acaba rompiendo tanto a el como a su trasero. Pero, lo gozábamos tanto los dos que no me preocuparía por ellos hasta que Shou no me ordenara parar por el dolor, aunque… mucho debía de gritar entonces para llegar aquellos avisos a mis oídos repletos de sus gemidos y jadeos. Así como de mi nombre salido de sus labios.
Ante aquella susurrada confesión, note como se estremecía su cuerpo, viéndole en aquella oscuridad aquel gesto de morderse el labio a la vez que soltaba mi cuello, liberándome, y separaba sus piernas, dejando caer sobre la cama sus brazos. –Shou… Si-siempre estaré a tu lado…. Siempre… -prometi jadeante, llevando la mano que mantenía sobre su hombro por aquel brazo, acariciándolo y recorriéndolo de arriba a bajo con mis dedos hasta llegar a su mano y volverlas a unir, llevando ambas a la altura de su cabeza contra la cama.
Mi sexo estaba a reventar. Tanto me había aguantado que incluso dolía, pero se sentía sabrosa la estrechez de Shou, exprimiéndome a cada instante hasta el punto de, en una de las envestidas mas profundas, habiendo vuelto a encontrar aquel punto esponjoso en su interior, su punto G, comencé a correrme en su interior, llenándolo de mi simiente. De mi esencia, clavándome en él un par de veces mas con fuerza antes de dejarme caer sobre el agotado, respirando entrecortadamente contra su cuello en rápidas y cortas bocanadas, sintiendo como mi abdomen era humedecido por la esencia del lobo, quien se había corrido sobre él, así como sobre mi vientre, pero no me había percatado hasta ahora.
-Aaaah….agh… -jadeaba, y vire el rostro hacia el suyo, siendo tentado a besarlo a pesar de no tener aire ni para unos escasos segundos. Aun así, la pasión me podía mas, por lo que, dejándome guiar por ella, selle sus labios, entrelazándose nuestras lenguas incluso antes de unir nuestros labios.
Todo sin salir de su interior todavía. Se sentía demasiado calido y especial aquel lazo de unión entre dos personas.....…

Okita Souji- Aldeano

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Fecha de inscripción: 29/08/2011
Re: Una cena a la luz de las lámparas (Privado)
No iba a tardar en derramarse y menos con aquellas embestidas del contrario. Shou no podía evitar el sentirse más que excitado. Suspiró y jadeó largamente mientras se agarraba al contrario y por fin, sintió como la esencia del castaño entraba en su cuerpo, golpeando con fuerza su interior, aquel lugar esponjoso, aquel sitio que le hizo jadear de gozo y derramarse de golpe manchando más su cuerpo y el del contrario. Sintió como quedó sobre él y como le prometió que siempre estaría a su lado. Eso le hizo tan feliz por un instante que solo pudo mirarle y besarle despacito, casi lamiéndole un poco los labios y dejándole hacer. Al final cuando él terminó acabó con su cuerpo encima y sintiendo su esencia correr en su interior. Se besaron... y Shou solo pudo aferrarse a él como si no hubiese un mañana.
- Souji... -Llamó despacio mientras se apartaba de su boca, clavando sus ojos dorados en el contrario. Aquello había sido increíble. El hacerlo con alguien a quien querías era mil veces mejor que hacerlo con cualquiera. Se aferró a sus hombros y le abrazó de golpe, incluso usó sus piernas para rodear al contrario ligeramente. Jadeó un poco aún agitado por el ejercicio y lamió su oreja de un modo levemente lascivo.- Ha sido increíble...
Le susurró mientras buscaba un poco de mimos, rozando su nariz contra el cuello del otro. Mordisqueó ligeramente la piel y soltó un leve suspiro mientras aspiraba el aroma del contrario. Recogiendo con su lengua su sabor.
- Ummm... Souji... -Jadeó bajito levemente excitado aún, quizás porque el saber que aún estaba en su interior y que tras aquello sentía las hormonas revolotear por todo su cuerpo... o quien sabe, quizás era el simple olor de Souji a él y a sexo... había sido increíble. Lamió más aquel cuello y luego volvió con su lengua y sus labios repasando el contorno de su mandíbula hasta llegar a su boca. Ahí comenzó a lamer sus labios y mordisquearlos, para luego al final besarle de un modo dulce y cariñoso con una pizca de lujuria también.- Ummm...
De pronto le miró separándose de su boca tras aquel lindo beso y subió sus manos para acariciar su mejilla.
- Ah... -Se sonrojó de golpe por quererle preguntar si le había gustado y ser incapaz. Desvió su mirada un instante y algo avergonzado le abrazó del cuello. Sonrió tontamente y besó su mejilla.- ¿T... te ha... gustado?
Preguntó con una ligera timidez, deseando que si, que le hubiese gustado, que todo aquello hubiese sido genial para el castaño. Eso era lo que más deseaba. Se separó del abrazo y buscó sus manos para enlazarlas con las suyas.
- Souji... -Llamó despacio mientras se apartaba de su boca, clavando sus ojos dorados en el contrario. Aquello había sido increíble. El hacerlo con alguien a quien querías era mil veces mejor que hacerlo con cualquiera. Se aferró a sus hombros y le abrazó de golpe, incluso usó sus piernas para rodear al contrario ligeramente. Jadeó un poco aún agitado por el ejercicio y lamió su oreja de un modo levemente lascivo.- Ha sido increíble...
Le susurró mientras buscaba un poco de mimos, rozando su nariz contra el cuello del otro. Mordisqueó ligeramente la piel y soltó un leve suspiro mientras aspiraba el aroma del contrario. Recogiendo con su lengua su sabor.
- Ummm... Souji... -Jadeó bajito levemente excitado aún, quizás porque el saber que aún estaba en su interior y que tras aquello sentía las hormonas revolotear por todo su cuerpo... o quien sabe, quizás era el simple olor de Souji a él y a sexo... había sido increíble. Lamió más aquel cuello y luego volvió con su lengua y sus labios repasando el contorno de su mandíbula hasta llegar a su boca. Ahí comenzó a lamer sus labios y mordisquearlos, para luego al final besarle de un modo dulce y cariñoso con una pizca de lujuria también.- Ummm...
De pronto le miró separándose de su boca tras aquel lindo beso y subió sus manos para acariciar su mejilla.
- Ah... -Se sonrojó de golpe por quererle preguntar si le había gustado y ser incapaz. Desvió su mirada un instante y algo avergonzado le abrazó del cuello. Sonrió tontamente y besó su mejilla.- ¿T... te ha... gustado?
Preguntó con una ligera timidez, deseando que si, que le hubiese gustado, que todo aquello hubiese sido genial para el castaño. Eso era lo que más deseaba. Se separó del abrazo y buscó sus manos para enlazarlas con las suyas.

Shou- Universitario

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Fecha de inscripción: 04/09/2011
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Localización: Con Souji, en la cama, o en el sofá... -sonríe.- Era broma, pero con él en algún lugar haciendo cosas divertidas.
Re: Una cena a la luz de las lámparas (Privado)
Sentía el cuerpo cansado, agitado, saciado e incluso, contradictoriamente, e ligero ahora que me encontraba sobre tumbado sobre el calido y húmedo cuerpo de Shou, el cual se encontraba manchado por su esencia y bañado de una ligera capa de sudor que perlaba nuestros cuerpos.
Tras besarnos volví a escuchar mi nombre salir de aquellos rosáceos labios tan sabrosos del lobo, topándome con su brillante mirada de dorados iris. Aquella pequeña distancia que hubo entre nuestros rostros me resulto eterna, queriendo tan rápido se alejo para mirarme a los ojos volver a besarlo, a tenerle por completo pegado a mi. Y mi deseo se cumplió al aferrarse a mí de golpe, respirando ambos de forma acelerada e incluso jadeante. Ante sus “cuidados” al comenzar a lamer mi oreja, hundí mi rostro en su cuello al estremecerme la piel aquello, oliendo aquel salvaje aroma que resultaba ser mas fuerte, atractivo y adictivo.
Me deje mimar por el lobo mientras guiaba mi nariz por su hombro, su cuello y hasta su revuelto cabello grisáceo. Dios… me pasaría la vida entera oliendo aquel aroma de Shou. Un olor salvaje, excitante e incluso fresco… Sin embargo, al solicitar mimos de forma indirecta el lobo, acabe por estrecharlo mas a mi y plantar algún que otro casto beso por su cuello y piel mas cercana, gozando un leve placer al sentir como Shou se iba cerrando lentamente, presionándome el sexo que aun se encontraba en su interior, reteniéndole mi esencia en su interior. Por ello, al poco salí de él.
Tras aquello, de seguido, nos besamos lenta y delicadamente con intención de comernos el uno al otro a sabiendas de tener, no solo toda aquella noche, sino, toda la vida. –Shou… -pronuncie su nombre junto a aquel tacto en mi mejilla mientras nos mirábamos místicamente en aquella oscuridad. Y, ante la siguiente reacción del lobo esboce una sonrisa tras formularme aquella sonrisa. ¿Desde cuando era tan vergonzoso? Aun así era tan lindo verlo así... como un cachorrito.
-Shou, estar esta noche aquí y haberte hecho el amor es algo que siempre lo recordare… -le confesé aun con una leve sonrisa por lo lindo que se le veía ahí abajo. Entrelacé mis manos con las suyas, llevándolas a cada lado de su cabeza, pegándolas al colchón mientras me separaba un poco de el lobo, quedando a cuatro patas con el debajo.
-No te haces a la idea de lo bien que se te ve habiéndote corrido encima… -le dije un tanto pervertido, sonriendo de forma picara tras echarle un vistazo a su desnudo cuerpo. Me incline hacia su rostro, hacia sus labios, y haciendo un amago de besarlo, pase de ellos hacia debajo de forma tentadora, besando así su hombro, su clavícula, su pecho, su pezón e incluso su corrido abdomen y pecho, relamiéndome los labios cubierto suavemente de su esencia. –Delicioso… -comente tras tragar aquello, mirándole desde la altura de su ombligo, teniendo su miembro a no mucha distancia. Sin embargo, volví a ascender haciendo un recorrido parecido por su cuerpo, plantando pequeños besos sobre su calida piel o acariciando con mis labios estas allí por donde iban, grabando el recorrido mediante mi profunda respiración, dejando allí por donde pasaban mis labios mi aliento en su cuerpo.
Tras besarnos volví a escuchar mi nombre salir de aquellos rosáceos labios tan sabrosos del lobo, topándome con su brillante mirada de dorados iris. Aquella pequeña distancia que hubo entre nuestros rostros me resulto eterna, queriendo tan rápido se alejo para mirarme a los ojos volver a besarlo, a tenerle por completo pegado a mi. Y mi deseo se cumplió al aferrarse a mí de golpe, respirando ambos de forma acelerada e incluso jadeante. Ante sus “cuidados” al comenzar a lamer mi oreja, hundí mi rostro en su cuello al estremecerme la piel aquello, oliendo aquel salvaje aroma que resultaba ser mas fuerte, atractivo y adictivo.
Me deje mimar por el lobo mientras guiaba mi nariz por su hombro, su cuello y hasta su revuelto cabello grisáceo. Dios… me pasaría la vida entera oliendo aquel aroma de Shou. Un olor salvaje, excitante e incluso fresco… Sin embargo, al solicitar mimos de forma indirecta el lobo, acabe por estrecharlo mas a mi y plantar algún que otro casto beso por su cuello y piel mas cercana, gozando un leve placer al sentir como Shou se iba cerrando lentamente, presionándome el sexo que aun se encontraba en su interior, reteniéndole mi esencia en su interior. Por ello, al poco salí de él.
Tras aquello, de seguido, nos besamos lenta y delicadamente con intención de comernos el uno al otro a sabiendas de tener, no solo toda aquella noche, sino, toda la vida. –Shou… -pronuncie su nombre junto a aquel tacto en mi mejilla mientras nos mirábamos místicamente en aquella oscuridad. Y, ante la siguiente reacción del lobo esboce una sonrisa tras formularme aquella sonrisa. ¿Desde cuando era tan vergonzoso? Aun así era tan lindo verlo así... como un cachorrito.
-Shou, estar esta noche aquí y haberte hecho el amor es algo que siempre lo recordare… -le confesé aun con una leve sonrisa por lo lindo que se le veía ahí abajo. Entrelacé mis manos con las suyas, llevándolas a cada lado de su cabeza, pegándolas al colchón mientras me separaba un poco de el lobo, quedando a cuatro patas con el debajo.
-No te haces a la idea de lo bien que se te ve habiéndote corrido encima… -le dije un tanto pervertido, sonriendo de forma picara tras echarle un vistazo a su desnudo cuerpo. Me incline hacia su rostro, hacia sus labios, y haciendo un amago de besarlo, pase de ellos hacia debajo de forma tentadora, besando así su hombro, su clavícula, su pecho, su pezón e incluso su corrido abdomen y pecho, relamiéndome los labios cubierto suavemente de su esencia. –Delicioso… -comente tras tragar aquello, mirándole desde la altura de su ombligo, teniendo su miembro a no mucha distancia. Sin embargo, volví a ascender haciendo un recorrido parecido por su cuerpo, plantando pequeños besos sobre su calida piel o acariciando con mis labios estas allí por donde iban, grabando el recorrido mediante mi profunda respiración, dejando allí por donde pasaban mis labios mi aliento en su cuerpo.
- Spoiler:
- ((Off; k tal si terminamos el tema con algún final así un poco abierto para poder hacer el tema de navidad?? )

Okita Souji- Aldeano

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