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Dangerous Love

Hambre... mucha hambre (Privado)

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Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Lun Sep 19, 2011 8:46 am

~Departamento de Shou~
Spoiler:

- Nada más entrar por la puerta a la izquierda hay un aseo sin bañera.
- Frente a la puerta está el salón con una mesa y el sofá, frente al sofá la televisión grande y varias consolas.
- Una terraza pequeña que se sale desde el salón.
- Luego la cocina con un pequeño comedor dentro.
- Dos habitaciones una de invitados con dos camas pequeñas y la otra con la cama grande y dormitorio principal, donde Shou duerme.
- Frente al cuarto de Shou un aseo completo.

Después de la curación en el hospital de leer la nota de Okita se fue a su casa un poco "molesto". Le habría gustado más encontrarse con él y preguntarle que leer una nota. A pesar de todo la guardó y cuando le dieron el alta del hospital se fue a casa. No tenía nada más que hacer y la verdad la herida había terminado bastante bien. Cuando entró en su casa se quitó su abrigo algo manchado de sangre y el resto de su ropa sucia. Lo puso todo para lavar y se metió a la ducha con cuidado de no tocar demasiado la herida pues estaba cubierta por unas gasas aún, para que no se infectase. Le habían dicho que no quedaría mucha marca y eso le alegró.

Tras el baño salió de ahí y se puso unos pantalones negros de algodón y arriba una camiseta negra también de manga corta. Pensaba estar sin nada, pero prefería cubrir un poco su herida. Era algo tarde, bastante tarde y la verdad estaba todo cerrado como para comprar algo de cena,... además de que su nevera estaba directamente "transparente". Eso le hizo sonreír el no tener nada de comer... suspiró. Bien llamaría a algún restaurante de comida a domicilio si es que aún repartían, porque por las horas que eran seguramente los repartos habían cesado.

Tuvo que llamar cinco veces para encontrar en un restaurante donde le dijeron que si, que había tenido suerte porque aún quedaba un pedido para enviar y podían poner el suyo en el mismo repartidor. Shou pidió algo de comida que le llevasen y preguntó el dinero. Bien, eso más la propina al repartidor... Suspiró tras colgar y se sentó en su sofá y puso la tele esperando ver algo interesante... de momento estaba más que aburrido y tenía mucha hambre... parecía que hacía meses que no comía.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 3:44 am

A pesar de ser aquel mi día libre por completo, el restaurante “European Food” me llamo para que sustituyera el turno de Arthur. Un joven repartidor que solía faltar al trabajo muchas veces ya fuera por caer enfermo, romperse algo, tener algún problema o simplemente porque no quería ir a trabajar. Su tío era el dueño del restaurante, así que aun por todas las faltas al trabajo no le quitaba a su sobrino de plantilla ni para atrás. Familia…

Por esa razón me vi obligado a cumplir con aquel turno de repartidor que duraba hasta las doce, acoplándoseme un segundo pedido en mí ultima entrega en el último momento. Al enterarme de esto suspire cansado y resignado. Tan solo quería entregar aquello y poder descansar en casa. Meterme en mi habitación, tumbarme en la cama y desconectar de todo.
Muchos habrían puesto la excusa de que no podían ir a ocupar el hueco vacante en el trabajo, pero necesitaba el dinero. No es que estuviera urgentemente necesitado, pero rara vez le pedía a Shiro nada. Lo que quería lo conseguía con mi trabajo, y por esa razón, al verme un tanto pelado de “pasta” no tuve otra que aceptar aun habiendo sido atendido en el hospital a penas dos horas antes de la llamada, por eso me marche de la habitación en la que descansaba Shou sin dejar nada mas que una nota.
En fin… El caso es que entregue aquel primer pedido, cobrando tan solamente el valor de lo traído, sin propina ni nada. De seguido, me dirigí hacia el segundo y ultimo punto de entrega. Un departamento que estaba en la cuarta planta.
Aparque la moto cerca de la entrada sobre la acera, y con la bolsa del pedido en la mano llame al timbre electrónico, diciendo el nombre del restaurante al preguntar quien era. Tras eso simplemente entre al portal y subí hasta la cuarta planta, yendo al departamento señalado en el papel del pedido, llamando esta vez al timbre de la casa y esperando con la mirada gacha, ocultando mi rostro bajo la gorra, y escondiendo bajo un chaleco negro (al igual que la gorra) parte de la ropa que llevaba desde aquella mañana.

-Buenas noches. Son 850 yens… -fui disminuyendo el tono tras abrirse la puerta y ver, bajo la solapa de mi gorra, al lobo de las ruinas. –¿Shou? –acabe por preguntar sorprendido desde la puerta.

Menuda casualidad que a quien había ayudado aquel día me lo encontrara en mi último pedido al ser separado anteriormente de él por éste mismo.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 4:13 am

Se levantó ligeramente perezoso cuando llamaron al timbre y al abrir la puerta solo vio al chico con gorra que tapaba casi toda su cara, pero al escuchar su voz se quedó un poco pillado. Abrió sus ojos y esbozó una sonrisa por encontrarse a su amigo de las ruinas. No esperaba que fuese él quien repartiese la comida, es más, le invitaría a pasar, ¿por qué no?

- Okita. -Dijo divertido para mirarle con atención. Se veía hasta bonito con la ropa del trabajo. Soltó una risita larga mientras le miraba. Clavó sus ojos en el hombro del contrario y luego en él con atención.- Umm ¿quieres pasar?

Preguntó despacio aunque pensó que quizás el chico tenía cosas que hacer. A pesar de todo se apartó para dejarle sitio suficiente para que entrase a su casa. Le miró con atención.

- ¿Cómo estas? ¿Tu hombro? -Quizás le había dejado una nota pero a pesar de todo quería oírle decir que estaba bien de sus propios labios. Siguió mirando al contrario.- ¿Te quieres quedar a cenar? ¡Te invito!

Dijo con una sonrisa en su boca mientras cerraba la puerta y buscaba el dinero para darle 1000 yenes, que se quedase con la propina. Quería preguntarle por qué se había ido sin decirle nada, pero tampoco iba a estar atosigándole con preguntas de ese estilo. Si bien si quería saberlo... no era tampoco un acosador o algo similar. ¿Eso sería acosar? No sabía qué pensar, pero si quería saber más de su amigo.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 6:09 am

Menuda sorpresa fue encontrarse con Shou tras aquella puerta, y seguro que menuda sorpresa para Shou encontrarse conmigo tras su puerta.
Ambos mencionamos el nombre del otro en notos diferente. De sorpresa y divertido respectivamente. Rápidamente, lo evalué de arriba abajo muy por encima, fijándome en que estaba con unos pantalones y camiseta corta de color negro. Ambas muy de sport, como si fuera el pijama.

Entonces escuché su pregunta, ofreciéndome pasar mientras indirectamente me obligaba a entrar si o si al hacerse a un lado, dejándome sitio. Pero su siguientes preguntas me salvaron porque aquel ofrecimiento tan poco inusual me pillo algo desprevenido.

-¡Ah! Estoy bien, no era nada al final –dije. En verdad aquel golpe con el bate de béisbol me había semidislocado el hombro, produciéndome un maratón que todavía mantenía bajo las vendas que cruzaban mi hombro y pecho. Y aun así, por simple precaución seguía sin utilizarlo del todo, llevando la bolsa en el brazo bueno. –Un poco de reposo y a seguir entrenando para el campeonato –comente animado. Su siguiente ofrecimiento no me pillo tan desprevenido. No me lo esperaba, pero la sorpresa de encontrarme con él ya no era tan notoria. – ¿Seguro que me invitas? –bromee y reí ligeramente levantando un poco la bolsa, dándole a entender que al traer yo la bolsa seria yo quien le invitaría. Al menos por el momento. Hasta que me pagara. –Venga, acepto. Eras mi último pedido, y hasta mañana no tengo que regresa y dar parte de la entrega, así que… ¿por qué no? –acepte, entrando en la casa quitándome el calzado sin necesidad de agacharme, dejando la bolsa en la que llevaba las patatas fritas, el arroz y unas alitas de pollo que había pedido sobre la mesa del salón-comedor. Todo era para una persona. Quedaría algo escaso el plato para cada uno seguramente, pero bueno… La comida compartida entre amigos era mejor que comer solo ¿cierto?

Vi pasar tras de mi a Shou, dirigiéndose a alguna parte de la casa apareciendo poco después con algo en una mano.

-Te lo has planeado todo muy bien para llevar solo unos días aquí –comente al verle regresa, echando un vistazo a la casa desde detrás de la silla mas cercana a la salida, agarrando el respaldo con ambas manos. – Pero, solo por curiosidad… ¿Qué te trajo aquí? Trabajo, estudios, familia… Simple casualidad tal vez –pregunte. Me era extraño que alguien viniera así por así sin motivo alguno.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 6:36 am

La verdad que si, que había tenido suerte con respecto al apartamento que había encontrado, seguramente porque había movido muchos hilos para conseguirlo barato, y porque a pesar de todo era un chico previsor y tenía bastante dinero. Le miró un instante y sonrió... pero cuando le preguntó sobre qué le trajo aquí se quedó un poco tenso. Desvió su rostro un instante sin saber qué decir y se mordió el labio... ¿cómo explicarle que se había enamorado de un humano? Que encima era chico. Que los padres de éste los habían pillado besándose... que esos humanos mataron a su familia... y a muchos de su raza, que muchos humanos también murieron... que él consiguió salvarse... Y que su amado no estaba, que se había ido y le había dejado solo una nota que guardaba aún donde ponía la dirección de un cementerio que era donde yacía sus restos... ¿cómo le explicaba eso?

- Ahm... casualidad supongo. -Dijo despacio para alejarse a la cocina. No quería que le viese con esa cara de pena y con ganas de gritar y llorar. A pesar de todo era un lobo sensible, y más cuando tocaban el tema de su familia. Quizás jamás encontraría una, o quizás jamás encontraría a alguien que le quisiese. Aquello era doloroso... y mucho. El no tener a alguien a su lado para ayudarle. Suspiró en la cocina y tomó unos cubiertos más y volvió con ellos además de algo de beber. Lo puso todo sobre la mesa y le miró con atención.- ¿Y tu?

Preguntó intentando desviar su atención de lo que le había preguntado. Le costaba abrir su corazón a nuevos conocidos, sobre todo porque lo que había ocurrido era algo que le dolía muchísimo. De ahí que a veces se escondiese con una máscara de picardía y con bromas.

- Es decir, se que estás con tu padre... pero no se más. -Dijo despacio para observarle. Okita tendría suerte, o al menos así se lo parecía al lobo. Quizás Okita también había tenido una vida dura, pero él sabía que la suya no había sido para nada agradable. El tener que luchar contra los padres de su amado, el descubrir que se había suicidado, el ver como en esa tierra del cementerio estaban sus restos, el ver a sus padres muertos... Era difícil... nadie debería ver aquello. Le sonrió un poco.- ¿Te gusta la cerveza? ¿O prefieres un refresco?
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 7:29 am

Un pequeño y rápido gesto en su rostro no se me paso desapercibido cuando mencione el motivo por su estancia en esta ciudad, viendo como estrechaba la mirada, mostrando un fugaz brillo de tristeza. De dolor.
Aquello tras tanto tiempo viviendo con niños que lo habían pasado mal y hacían todo lo posible de mil formas diferentes por no mostrarse ante el resto afectado por su pasado por miedo al interrogatorio que Shiro, otro niño/a o yo mismo pudiéramos hacerle al verlo llorar. Si, era mucho tiempo viendo aquella reacción. Y por eso mismo sentí como metía la pata cuando se aparto a la cocina.

Solté un pequeño suspiro cansado y me quite la gorra y el chaleco acolchado y sin mangas del restaurante, dejando ambas cosas colgadas del respaldo de la silla que tenía frente a mí. Ya que me quedaría a cenar, y había metido la gamba con mi inocente pregunta, lo mejor seria mostrar que me sentía a gusto estando allí, así como que no me había percatado de su reacción.

-Bueno, es un poco largo de contar… -comencé con una pequeña sonrisita melancólica al recordar vagamente en mi mente el momento en que me encontré por vez primera con el albino. –Podría decirse que era huérfano. Un día me escape y después de días caminando sin un rumbo fijo llegue a esta ciudad. Ya fuera casualidad o simple suerte, no tuve la mejor idea que intentar robar a Shiro al verle tan bajito y tan crío. Vamos, como ahora –bromee después de aquel breve resumen en el que mi vida no parecía tan mala, aunque los años en el orfanato fueron duros. –Tengo sed. ¿Tienes algo de beber? –le pregunte. Tanto viaje de aquí para allá por los pedidos no me dejaron ni un momento tan siquiera para beber un baso de agua como mínimo. –Una cerveza estará bien –elegí. –Voy sacando esto si te parece… -le avise, poniendo sobre la mesa los pequeños y diferentes paquetitos en los que venían por separado el arroz con curry, las alitas de pollo y las patatas fritas, dejándolos en medio de la mesa entre ambos platos para que nos sirviéramos o fuéramos picando simplemente.

Una vez preparado aquello, que no fue mas que sacarlo de la bolsa y quitarle las tapas de cartón, me senté frente a donde iría él, esperando a que se sentara para comer.

El olor de aquello me abrió el apetito, haciéndoseme la boca agua. Vaya si tenia hambre…Y yo sin darme cuenta.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 7:54 am

Estaba seguro que Okita se había dado cuenta de su reacción, no había que ser muy listo o muy avispado. Se le había notado en la cara cuando le había preguntado y Shou lo sabía y eso le jodía enormemente. Se quedó mirando a Okita cuando le habló y sonrió cuando dijo que Shiro era bajito... Luego asintió.

- Voy por la cerveza... -Dijo despacio y volvió a la cocina para tomar un pack de 6 cervezas por si luego quería alguna más. Se sentó frente al contrario y le miró un instante para observarle fijamente.- Mis padres murieron... no de forma natural... y yo me fui tras aquello.

Omitiría que había sido su culpa (al menos de momento)... puesto que si no se hubiese enamorado de aquel humano, los padres de éste no se habrían enfurecido y no habrían hecho todo aquello. ¿Ellos seguirían vivos? La verdad no tenía idea y no quería saberlo, él no deseaba verlos eso si y si los viese, no sabría como reaccionar. Miró un momento las patatas y luego miró a Okita con atención, esbozó una sonrisa.

- Lo siento... es que... no es agradable hablar de eso. -Dijo encogiéndose de hombros intentando quitarle importancia. No quería que Okita se preocupase, aunque no sabría siquiera si lo haría. Ya que desde que él murió nadie más se había preocupado por él. Se rascó un poco la nuca.- ¿Estuviste en un orfanato?

Preguntó intentando averiguar más cosas de Okita e intentar olvidar su pena en ese momento. ¿Quizás si le preguntaba a él se olvidaría de sus problemas? O a lo mejor podrían hablar de aficiones... además del kendo ¿qué más le gustaría? Afiló un poco su mirada con un tinte curioso.

- Dime Okita... además del kendo... ¿qué te gusta hacer? -Preguntó directamente.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 8:46 am

Bueno, al menos había conseguido que sonriera y puede que por un momento olvidara aquellos negativos pensamientos. Aunque al regresar y dejar el paquete de cerveza en la mesa, haciéndome con una de las latas escuche lo que supuse que seria un resumen mucho mas corto que el que yo había hecho sobre mi infancia. En el caso del lobo, de su pasado.

-No tienes por qué contármelo o hablar de ello ahora Shou-san –le sugerí al alzar la vista de la comida a mí, esbozando una sonrisa. –Te entiendo…No tuve padres, y por suerte no les ha pasado nada a los que están a mi lado por el momento. Tú eres una prueba de ello –dije con aquella leve sonrisa irónica asomando en mi rostro. -Pero me imagino como me sentiría… -comente mientras abría la lata y daba un trago que me refresco la garganta.

-Si, hasta los doce años estuve allí con otros niños… -respondí. –Pues… -dije pensativo, apretando los labios y estrechando los ojos mirando a la nada, todavía con la lata en la mano, notando la frescura de la lata recién sacada de a nevera en mi mano. –Mmmm, me gusta comer dango. Nunca me negaría a comer uno en cualquier momento del día –sonreí. – Mi pasatiempo en casa supongo que podría confesarte que es el de hacer rabiar a mis “hermanos” –dije haciendo el gesto con una mano de las comillas en esta ultima palabra. –Y quedarme en un sitio tranquilo disfrutando de las vistas. Eso me ayuda mucho a concentrarme y desconectar de todo un poco –volví a dar otro trago de la lata de cerveza, esta vez largo, dejándola sobre la mesa a medias ya. – ¡Oh, por cierto!, ¿Qué tal tu pecho? –pregunte mientras me hacia con una patata frita, llevándomela a la boca tras la pregunta. –Siento no haberme podido quedar en el hospital. Tengo varios trabajos a media jornada. Bueno, ya has visto uno de ellos… -dije medio disculpandome por mi ausencia tras tragar, indicando con un ademán de cabeza el chaleco que tenía colgado en el respaldo de mi asiento, así como la gorra.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 9:17 am

No pudo evitar soltar una ligera carcajada cuando dijo aquello de hacer rabiar a sus hermanos. Le sonrió con suavidad para luego mirarle con atención, aquello era divertido. Él jamás había tenido hermanos, bueno sus compañeros lobos eran sus "hermanos" pero no de sangre y tampoco vivían juntos todos como en una comuna hippie. Igualmente le vio beber la cerveza y él mismo tomó una para casi vaciarla de un trago. Sonrió un instante.

- Me gustaría hacer rabiar a algún hermano si tuviese. -Dijo con suavidad para luego mirarle y asintió a lo del trabajo.- Ah, la herida bien... está tapada.

Dijo para luego levantarse la camiseta negra y mostrar la zona de la herida para que viese que la tenía tapada con un apósito y unas vendas que rodeaban su torso. Sonrió un poco mientras miraba al chico y se bajó la camiseta. Movió ligeramente sus orejas de lobo entre su pelo revuelto que le daban un aspecto casi temerario pero lindo a la vez. Esbozó otra sonrisa.

- ¿Cuántos trabajos tienes? -Preguntó con curiosidad mientras le miraba. Si bien era cierto que él estudiaba en la universidad también tenía algún trabajo algunos días sueltos llevando mercancías, pero para gente algo dura... mafiosos y cosas así. Pero como jamás abría la boca no pasaba nada, y además le daban muy buenas propinas, de ahí que tuviese bastante dinero ahorrado. Cogió una de las alitas que había pedido y comenzó a morderla con ganas para engullir la carne, luego dejó el hueso vacío en su plato y volvió a beber de la cerveza terminando la lata.- Yo de vez en cuando hago algún trabajo, pero pocas veces.

Se encogió de hombros y le miró.

- Otro día me enseñarás mejor tus técnicas de kendo... no te olvides. -Le dijo guiñándole un ojo cómplice y se relamió los dedos, manchándose ligeramente los labios y un poco alrededor por la salsa de las alitas.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Jue Sep 22, 2011 11:07 am

-Me alegro –confesé, y de pronto, nada mas se levanto la camiseta sin motivo alguno aparentemente al principio, hasta que me enseño la venda que cubría su pecho de forma horizontal, note una extraña sensación en el estomago, como si se me hiciera de pronto mas pequeño, como una punzada, volviendo a sentir esa sensación al verle sonreír mientras bajaba su camiseta... Tal vez fuera la cerveza. Beber con el estomago vació no era bueno, así que cogi un par de patatas mas y me las lleve a la boca comiéndomelas tras unos rápidos mordiscos.

-Oficialmente tengo dos trabajos. Este de repartido y otro en un café que esta cerca del centro de la ciudad. Tal vez lo veas si pasas por allí, no pasa desapercibido –dije con cierta gracia que solo quien supiera como es el café lo entendería, pues era el único local que tenia en su cartel publicitario el fondo rosa chicle, con un pequeño logo de la hoja de una flor de cerezo. Eso, y que solía estar hasta los topes en las horas puntas.

-Bueno, además… si cuenta como trabajo el ayudar en el hospital de vez en cuando y ser canguro de mis “hermanos”, así como entrenar en kendo para el campeonato… Podría decirse que soy multiempleado para lo perezoso que soy en realidad –acabe diciendo cogiendo la cajetilla de arroz y me echaba en el plato la mitad de la cajetilla, vertiendo la salsa de soja que venia en uno de los sobres parecidos a los de el aceite y el vinagre, pillándome su comentario nada mas me hacia con los palillos, quedándome un poco pillado e irracionalmente nervioso por aquel guiño inocente y por aquello de relamerse la salsa del pollo de los dedos.
No se por qué pensaba tan siquiera que aquel lobo lo hacia a propósito. Éramos solamente amigos. Hombres. No tenía por qué creer o pensar en que cosas tan simples e inocentes pudieran tener otro significado. ¿Tal vez el enterarme ayer sobre la relación homosexual de Yue me había afectado? Shiro no paraba de repetirme que algún día conocería a un chico que me gustaría, ¡pero eso era solamente porque a el le gustaban los hombres!

-Haber si te acabare teniendo en la final del campeonato un día de estos… -dije a irónico a modo de respuesta, con una suave sonrisa un tanto nerviosa por no entender todavía si aquella forma de actuar de Shou era normal o es que…! No Dios ¡¿En que pensaba? Se me estaban metiendo ya las tonterías de Shiro demasiado en la cabeza…

Me hice con la cerveza otra vez y di otro trago acabándola casi por completo, comenzando a comer el arroz, picando alguna que otra patata y alguna alita de pollo.

-Oye, esto esta mejor de lo que creía… -confesé. Llevaba trabajando allí unos meses y ni siquiera había probado nada. En verdad, ni siquiera se me había pasado por la cabeza ir a comer a aquel restaurante tan siquiera. Suficiente con ir para currar, como para ir de cliente en uno de mis sitios de trabajo. –Aunque… no estarían nada mal un par de dango para cada uno para ayudar a bajar la comida –dije y reí un poco, atragantándome al colárseme unos granos de arroz en la garganta por el hueco erróneo, haciéndome toser con violencia, llevándome la mano libre de palillos a la boca.

Tras apartarla, sintiendo un pequeño ardor de garganta al tragar mire mi palma. Había unas gotitas de sangre sobre ésta.

-Tsk! Ahora no… -susurre hablando para mi en voz baja, haciéndome con una de las servilletas de papel que también venían con el pedido y la apretaba en la mano para limpiar la poca sangre, sujetando la servilleta en mi puño, llevándome otro poco de arroz a la boca un tanto disimulado que nada pasaba pese a haberse puesto mi mirada un poco seria por serme desagradable el hecho de que me pudiera dar un achaque delante de alguien, mostrando mi lado mas debil y bulnerable.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Jue Sep 22, 2011 11:46 pm

Era un chico pluriempleado y la verdad que le iba bastante bien, a pesar de tener que estar trabajando tanto y cuidando a sus hermanos y no solo eso, practicando para ser el mejor en kendo. Negó divertido cuando dijo de tenerle en el campeonato... él no se enfrentaría a Okita ni loco. Sonrió un poco cuando le vio comer de ese modo y él hizo lo mismo con el arroz, por lo que él también se puso su parte en el plato para comerlo.

- Cierto dijiste que te gustan los dangos, luego podemos ir a comprar algunos... -Dijo y de pronto le vio toser lo que le hizo abrir sus ojos por aquello. Al parecer la comida se le había ido por mal sitio, a todo el mundo le pasaba, era algo lógico que se tosiese cuando eso pasaba. Se levantó y tomó una jarra de agua y la trajo corriendo para servirle en un vaso cuando le vio que seguía comiendo.- Bebe algo de agua Okita, así se te pasará el mal trago.

Le sonrió amable para dejar el vaso con agua al lado suyo y observarle un instante. Se había preocupado un poco por aquello y para su suerte no había visto la sangre, puesto que si no, se habría preocupado un poco más.

- Para estar tan buena esta comida, es un poco peligrosa. -Le guiñó un ojo divertido e inclinó un poco su rostro a un lado para mirarle, pues él ahora estaba de pie a su lado y Okita sentado.- Ten cuidado no la comas rápido!

Bromeó tipo padre, poniendo voz grave como si le "regañase-advirtiese" y le acarició el pelo un poco. Se volvió a su sitio con calma y se sentó con una sonrisa en su rostro. Esperaba que se le hubiese pasado ya la tos, porque sabía que se pasaba mal, aquel ardor de garganta, la tos, el malestar y las lágrimas que acudían a los ojos. Tomó un poco de arroz y lo miró mal.

- No se si comerlo... se que está bueno... pero no quiero atragantarme. -Dijo para acercárselo a la boca.- El hambre puede más...

Lo comió con suavidad y sonrió a Okita esperando que estuviese mejor.

- Tienes muchos trabajos... -Dijo de pronto mientras le miraba.- Puedes con todo eso??? Eres alguien increíble Okita, con tanto trabajo y tanta vida... yo solo estudio y ni siquiera tengo amigos...

Se encogió de hombros. Incluso a veces no iba a clase, pero porque solían mirarle un poco mal por culpa de su aspecto. Desvió su mirada un instante ¿acaso los lobos estaban tan mal vistos? Había nekos en su clase y todo el mundo quería tocarles las orejas y hablar con ellos, pero a él... él no tenía ni un solo amigo. Soltó un suspiro de pronto.

- ¿Crees que soy... alguien malo Okita? Es decir,... en clase nadie habla conmigo... -Se rascó la mejilla un poco mientras hablaba, casi para si mismo aunque había dicho su nombre.- Todos los alumnos tienen amigos, y hablan entre ellos, conmigo no hablan... pero si con los nekos... ¿soy tan horrible?

Dijo en voz baja esto último un poco molesto con aquello. No le gustaba ponerse triste pero... no había podido evitarlo. Normalmente tenía una sonrisa divertida en su rostro pero... aquellos pensamientos le jodían. Sería feo a la vista o en cuanto a la personalidad. Acaso se veía peligroso... hombre él sabía que su aspecto algo macarra era raro, pero en clase no hacía nada, asistía como todos los demás alumnos. ¿Debería cambiar de vestimenta? Se mordió el labio y sus orejas se bajaron un poco de forma triste.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 24, 2011 11:36 am

Asentí haciéndome con el vaso de agua mientras masticaba aun aquel pequeño bocado de arroz que me había llevado a la boca tras atragantarme, sintiendo la garganta un poco molesta, y los ojos los tenia vidriosos por las lágrimas que habían acudido a mis ojos. Bebí de el y trague a la vez tanto agua con el poco arroz ya bien machacado y triturado.

-Aah… -suspire ahora depuse de beber, dejando el vaso sobre la mesa ya vacío. –Gracias Shou –agradecí su asistencia y ayuda al traerme agua. Habría bebido cerveza para bajar la comida, pero era mejor el agua.

Y entonces, ¡otra vez el guiño ¡No sabia como reaccionar ante aquello. Ni tan siquiera sabia si aquello era algún gesto típico del lobo o es que tenia algún otro significado o explicación por el que lo hiciera.” Nada Okita, pasa. Que no te de vergüenza…” –me decía a mi mismo mentalmente en mi cabeza inconscientemente. “Hace tiempo que no salgo con nadie… es normal que crea que…” ¡Que qué! ¿Que Shou era homo?

-Hai, hai –asentí sonriendo en forma de leve media luna a pesar de tener un cacao interno en el que no sacaba ninguna conclusión en limpio. Pero todo acabo por desvanecerse y desaparecer al acariciar mi cabello antes de sentarse nuevamente el lobo en su sitio, mirándole enarcando las cejas un tanto entre curioso y sorprendido al can. Había pasado a la página siguiente de lo que era su mente. Una en blanco y en la que empezar de cero a hacer sus conclusiones, escribir inconscientemente lo primero que se le ocurriera sin tener que repetir lo mismo, contradecirse y buscar un hueco como en la “hoja” en la que hace un momento me encontraba y estaba atestada de cosas incoherentes a mi forma de ver como era el hecho de llegar a pensar que Shou coqueteaba conmigo con aquellos guiños. Pero, ¿eran erróneas en verdad?

-Morir comiendo seria una buena forma de morir, aunque algo penosa… -comente al verle mirar el arroz y dudar si comérselo o no, acabando por llevarlo a la boca. Mientras tanto, mientras comía aquel bocado de arroz, lleve la mano con la servilleta al bolsillo de mi yukata y la deje ahí. Me cogi un par de patatas y a la vez que masticaba, me cogia otra lata de cerveza, sacando dos. Una para Shou.

Fue entonces que tras unos escasos minutos en silencio, comiendo sin interrupción cada uno a lo suyo, al menos yo, que intentaba que así fuera pues no quería parecer que observaba todo el trato de forma incesante al lobo, el lobo de grisáceo cabello enmarañado tomo la palabra, desviando el tema hacia su persona tras empezar con la cantidad de trabajo que tenia.

-En absoluto –dije rotundamente, dejando de comer al escuchar sus palabras de que apenas tenia amigos así como su pregunta en aquel hilo de voz. –No digas tonterías. Puede que asustases a aquel tío en las ruinas por tu aspecto, pero no eres para nada horriblemente feo ni malo –bromee y afirme. –Los nekos tienen un algo que hace gustar a la gente. Tal vez sus orejitas o su personalidad, nose… -Si, Ritsuka seguía manteniendo sus orejas de felino hasta que perdiera la virginidad, tal vez por eso caían también antes los nekos, y mas con orejas. Si seguían manteniéndolas significaba que eran puros e inocentes todavía. –Puede que si fueras algo más formal, se acerque alguien a hablar contigo en clase. Si te soy sincero, cuando te vi por vez primera hoy, pense que eras como uno de esos macarras y tipos que nos atacaron. No por ti –aclare. –Sino por tu ropa tan de su estilo… -explique, dando un trago a la segunda lata de cerveza que acababa de abrir mientras comentaba esto.

-Aunque… si los que estan en tu clase no te aceptan solo por tu forma de vestir, por miedo a que puedas hacer algo, no merecen ni que cambies tan siquiera. ¡Mirame a mi! Ya puedo ir a cualquier sitio, que ire con mi estilo de vida, de vestir y todo a donde sea –le confese. Ya podia irme a vivir a Europa, África o a la Luna, que me iria con mi ropa oriental y mis escasas prendas actuales y mundiales.

Volvi a dar otro trago, este mas pequeño para refrescar la garganta y evitar que se me secara e hiciera que me picara y tosiera.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 24, 2011 12:08 pm

- Si, sería penosa... -Dijo despacio para luego escuchar aquello. Así que él también había pensado mal por culpa de su aspecto. Pero es que le gustaba esa ropa, era mucho más cómoda. Clavó sus ojos en el contrario mientras hablaba que él podía ir de ese modo.- Me gustan los kimonos...

Dijo de pronto mientras le miraba. Era cierto, cuando se lo vio puesto pensó que la prenda que llevaba era linda y atrayente. ¿Quizás debería ponerse kimonos? Se quedó un instante meditando aquello y luego soltó una risa divertida.

- ¿Crees que me quedaría bien una prenda como esa? Creo que no tengo ninguna. -Se comió otra alita notando que el hambre iba disminuyendo. Se pringó un poco los labios y los lamió al igual que los dedos que los chupaba despacio para quitarle la salsa. Luego abrió la cerveza y le dio otro trago.- Debo mirar en mi armario... aunque la mayoría es de piel, negro o algo así... creo que me gusta ese color y ese material, es cómodo.

Se cogió otra alita y volvió a hacer el mismo proceso. Le gustaba la carne mientras que terminaba aquella la dejó en el plato y volvió a beber de la cerveza.

- Ah, tenía hambre sabes... -Dijo despacio para estirarse un poco en la silla mirando fijamente a Okita, al cual le sonrió alegre por tener a alguien con quien comer.- Oe, gracias por quedarte,... me habría sentido solo.

Añadió con suavidad mientras observaba al contrario con atención. Okita era sexy la verdad... sus ojos llamaban mucho la atención y de no ser porque no iba a lanzarse a su cuello (pues no solía hacerlo), le habría tirado los trastos. Aunque claro a lo mejor no era gay. Se quedó mirándole fijamente.

- Estaba pensando... -Dijo despacio mientras le miraba con pura atención, no sabía como preguntarle aquello. Bien sería directo... o al menos en cierta medida. Sonrió un poco divertido y apoyó su mentón en sus manos. Los codos de sus brazos estaban sobre la mesa y clavó sus dorados ojos en el muchacho que tenía en frente.- De seguro las chicas te tiran los trastos mucho... o incluso algún chico.

Le dijo dejándolo caer para ver la reacción del contrario. Él era gay, gay reconocido y si le preguntaban lo diría, no iba a esconderlo, siempre había sido así,... y más desde que se enamoró de ese niño humano... aunque acabase demasiado mal. Igualmente esbozó una sonrisa amable y le sacó la lengua divertido.

- A mi ni me miran, como soy un "macarra"... -Bromeó para quitarle hierro al asunto.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 24, 2011 10:55 pm

Alce los hombros al no poder ni imaginármelo con un kimono. En verdad, puede que después de verle con aquellas ropas de macarrilla, pensar que se pondría un kimono era un tanto chocante, a la vez que curiosamente divertido. Por ello sonreí muy levemente tras apartar y volver a dejar sobre la mesa la cerveza.

Siguiendo en mi interior analizando aquellos movimientos del ookami en aquella “hoja” en blanco y nueva que había abierto en mi mente pues me había empezado a liar y pudiera estar pensando de forma absurda y errónea. De ese modo, supuse y me “anote”, que a pesar de parecer hacerlo a propósito, haciéndome sentir un poco avergonzado si le miraba directamente cuando se lamía los dedos, debía de ser algo típico en el, al igual que lo de los guiños. ¿Simples costumbres? Si, tenia que ser eso.

Comimos durante unos minutos sin decir nada el uno y el otro, evitando no quedarme mirando sonrojado suavemente cuando limpiaba sus dedos sin uso de servilleta, saboreando la salsa del pollo de sus dedos, mientras que los dos trozos que me cogi yo y que comí con la mano al igual que, acabe por limpiarme con otra de las servilletas que había traído.

Cuando este silencio sucedía no podía evitar pensar en el dicho que siempre solíamos decir en el orfanato de; “Oveja que bala, bocado que pierde”

-De nada, aunque… ¿no tendría ser quien te diera las gracias? Al fin y al cabo eres tu quien me ha invitado aunque hubiese traído yo la comida –sonreí irónico. –Eeh.. Tienes un poco de salsa aquí… -le indique señalándole una de las comisuras de sus labios para que se limpiara.

Dicho eso, fui picando de la cajetilla de patatas fritas, haciendo intervalos entre patatas y tragos de cervezas, comiendo estas primeras una a una ahora que estaban frías y blandas como a mi me gustaban pues sabían mas y mejor. Shou había terminado de cenar, y notaba su vista clavada en mí, por lo que le mire directamente a los ojos. Esos dorados ojos.

-¿Pasa algo?¿Tengo algo en la cara? –pregunte pasándome el dorso de la mano sobre los labios para limpiar lo que pudiera haber por puro instinto. Fue tras aquella pregunta que me respondió el lobo, alzando ambas cejas un poco sorprendido por esa insinuación. Entonces recordé el momento en que llegamos al hospital, en el que Matsumoto, una de las enfermeras, la pelirroja de enormes pechos, me abrazo nada mas verme. Aunque la segunda parte que dejo en el que incluyo a chicos lo tome por una broma nada mas le oí decir que al ni le miraban.

-Pues, no sé que decirte… No he estado con nadie desde hace unos cinco o seis años –respondí con una pequeña media sonrisa recordando la última chica con la que estuve en mis últimos años de colegio. En verdad no salía con ellas porque me gustaran ni nada por el estilo. Eran guapas y las dos con las que salí resultaban ser simpáticas y dulces, pero no llegaba a verlas como nada serio. Siempre solía decirme que seria porque tenía un concepto diferente a ellas del amor, porque las veía como amigas y compañeras de clase solamente o sencillamente porque el año que tenia de más y el hecho de haber vivido hasta los doce en un orfanato me hizo madurar antes. –Y con las que estuve ni siquiera sentí que las quería. No es que las utilizara, es que no sentía lo mismo que ellas sentían por mi… No se si me explico… Las veía como amigas y compañeras de clase. No mas –explique dando un nuevo sorbo a la cerveza, apartando la cajetilla de patatas casi terminada. Si seguía comiendo de más acabaría hinchado. –Tal vez aceptara sus peticiones de salir con ellas por darlas una oportunidad y hacerlas felices. No sé… Ahora ni se porque lo hice… -dije suspirando, apoyando el brazo en que tenia la cerveza recostado sobre la mesa, mientras el brazo libre lo apoyaba también sobre la mesa sobre el codo y sostenía mi cabeza por la mejilla con el puño cerrado.

Era alguien que hablaba de todo y con todos, pero para decirle aquello con tanta naturalidad como si nada, quería decir que empezaba a beber de más, casi habiéndome acabado la segunda lata a la que le quedaba un par de sorbos.

-A ti seguro que te miraran cuando no miras… Adme caso. Les dará corte hacerlo cuando les observas tu, pero a todos nos gusta el lado rebelde y ” malo” de las personas… -dije y acabe por terminarme la lata, girándola hasta ponerla hacia abajo, agitándola y comprobando que no había mas. La deje en la mesa y me hice con otra tras alzar despreocupadamente los hombros.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Lun Sep 26, 2011 4:31 am

Le resultó gracioso el gesto que Okita puso cuando le preguntó aquello de los "novios", y cuando le respondió que no había estado con nadie desde hacía tiempo le atendió con calma. Bueno él igual... Escuchó que había estado con chicas y eso le hizo querer indagar un poco más ¿solo le gustaban las muchachas? No estaba seguro pero bueno, luego podría decir sobre él y quizás de ese modo sonsacarle más información. Okita le causaba muchísima curiosidad y por qué no decirlo pero le parecía bastante atractivo -por no decir mucho.- El lobo escuchó aquello de que no sabía ni por qué lo hacía y le resultó extraño, es decir, si alguien salía con otro alguien era porque te gustaba esa persona... pero Okita parecía diferente con eso. Le vio beber más y pensó que quizás estaba bebiendo mucho, pero él no era nadie para decir si debía seguir o no.

- ¿A mi? -Sonrió un poco cuando dijo eso de que a la gente le gustaban los rebeldes y los malos y que a todos -ahí se incluía Okita con ese "nos"- les gustaba eso. Esbozó una sonrisa mientras le miraba mordiéndose ahora el dedo pulgar de su diestra con diversión. Movió un poco sus orejas.- Eso significa que al menos soy llamativo ¿no?

Añadió con despreocupación. Bueno Okita le había contado un poco, él podía contarle también sin añadir que aquella persona ya ni existía.

- Yo estuve saliendo con alguien hace mucho, pero no era una chica. -Dejó caer, aunque bueno eso a él no le importaba. ¿Okita tendría prejuicios con los homosexuales? Si era así, seguramente le odiaría por escuchar aquello, pero oye... eso estaba a la orden del día ¿o no? Se rascó la mejilla meditando y mirando ahora las patatas para coger alguna y luego tomar otro trago de cerveza.- Pero esa persona ya no está,...

Su voz se hizo un poco triste en ese momento.

- Era lindo, un chico lindo... -Sonrió un poco recordándole. Lo era, era alguien bastante bonito y además era muy bueno y dulce. Jamás pensó que sería capaz de quitarse la vida. Apoyó su mejilla sobre la palma de su mano mientras quedaba mirando a Okita con atención.- Espero no te moleste que me gusten los chicos. Creo que de siempre ha sido así...

Rascó su mejilla ahora mirando a otro lado levemente ruborizado por aquello, pensando que tampoco tenía que excusarse delante de Okita, ni explicar qué le gustaba y por qué ¿o si? Bueno, el lobo quería que lo supiese, y en la universidad muchos lo sabían. Después de su ruptura forzosa con ese humano Shou estuvo ligoteando con algunos chicos por donde pasaba, pero no tuvo ninguna relación seria con ninguno, quizás porque se mudaba rápido antes de caer en las redes de alguno o viceversa, y que por tanto acabasen los dos mal como antaño.

Temía esas cosas, temía que si se enamoraba de nuevo, si volvía a querer a alguien otra vez, volvería a pasar eso, volvería a haber una matanza, pues parecía que él era un lobo de mal augurio o algo parecido. Eso le molestaba y le entristecía... era algo que no le agradaba realmente. Ser alguien rechazado por los demás y también por él mismo en muchas ocasiones, porque pensaba que la gente a su lado sufría. Soltó un suspiro leve y miró los platos, para luego volver a beber cerveza.

- ¿Quieres más? -Preguntó para mirarle con sus dorados ojos y esbozar una sonrisa ahora más alegre, moviendo ligeramente sus orejas.- Ey, podríamos jugar a la consola ¿te gusta? O si quieres podemos hacer otra cosa... lo que quieras.

Le dijo mientras le miraba animado. La verdad no quería que Okita se fuese tras la cena, deseaba que se quedase ahí un rato, además si había tomado... luego quizás no era adecuado que saliese a coger el coche o la moto o donde repartiese. Podría pasarle algo y no iba a dejarle.

- Tengo más cerveza en la cocina y algunas palomitas o patatas fritas para mientras jugamos... A menos que quieras hacer otra cosa. -Se encogió de hombros, pero aún así le miró sonriente, volvió a guiñarle un ojo divertido -pues casi era ya una manía con los que tenía confianza- y ligeramente coqueto. No podía evitarlo, no podía de vez en cuando intentar "ligar" un poco con el ojiverde. Le atraía... no podía negarlo. Aunque a lo mejor repudiaba a los gays... daba igual. Él sería su amigo si le odiaba o al menos... lo intentaría.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 28, 2011 5:17 am

Asentí con un ademán de cabeza a su pregunta sobre que tenia que ser al menos llamativo puesto que su aspecto de “chico malo” gustaba a todos.
Entonces a continuación, Shou, conforme con mi afirmación a su pregunta, me confeso su homosexualidad así como la desastrosa relación que debía de haber sido aquella que había tenido, aunque aquello de “esa persona ya no está,…” me hizo sospechar que tal vez sí que no estaba. Que nunca volvería a verlo, siendo inalcanzable. Por el cambio de su voz al seguir, teniendo mi completa atención mirándole fijamente por como hablaba, mirándome el lobo con atención a la vez que apoyaba sobre su palma una de sus mejillas, disculpándose por si me molestaba que le gustaran los chicos, a lo que abrí inconscientemente los ojos un poco sorprendido, notando como un calor se agolpaba en mis mejillas ya fuera por algún efecto de la cerveza u otra cosa. No por aquello, sino porque apartara la vista un poco sonrojado a la vez que se arrascaba de forma cómica la mejilla.

No es que me molestara, ni mucho menos. Mi “padre” era homosexual, al igual que el compañero de cafetería Eliot, con el cual me había quedado en su casa como invitado el fin de semana, haciéndome el favor de llevarme y traerme del trabajo al tener el mismo horario de trabajo que yo. Además, por si fuera poco, este mismo lunes me entere de que mi propio jefe adolescente estaba saliendo con un hombre. Todo esto lo veía como algo normal en mi vida desde siempre, aunque tal vez por parecerme aquello normal llegaba a pensar que había perdido interés por las mujeres. Si es que alguna vez lo había tenido…

-Nah, queda… -negué a su pregunta, haciendo un gesto con la mano libre de la cerveza para negar a la vez que respondía, estando lleno.

-¿Tienes consola? –salte con una sonrisa animada aun sabiendo ya la respuesta. Dicho eso Shou me engatuso con más bebida y comida. –Bien, juguemos… -levantándome un tanto pesado de la silla, apoyándome con una mano sobre la mesa para bordear ésta, llevando la lata de cerveza en la otra mano. - Hace tiempo que no toco una consola… Pero te advierto que antes tenia bastante callo… -le advertí con sorna y esbozaba una fina e infantil sonrisa mientras me acercaba a la zona de detrás de la mesa del comedor, donde se encontraba la TV y el sofá en el que entraban tres personas sentadas cómodamente.

-Déjame encenderla mientras traes las provisiones –pedí para que fuera y trajera lo que quisiera.

Tome asiento en uno de los lados del mueble tras hacerme con los dos mandos inalámbricos y dejarlos sobre el sofá tras encender la consola que no era otra que una Play 3, dando un trago a la cerveza para que no se me secara la garganta y tosiera, dejándola después en el suelo a mis pies. Si me iba a pasar toda la noche bebiendo con tal de no coser, acabaría borracho perdido si solo traía cerveza.

-¡Trae mejor refrescos si tienes Shou-kun! –pedí sentado en el sofá. Me notaba algo cansado y torpe por el alcohol. No es que no lo tolerara, pero siendo mi tercera lata en tan poco tiempo, y que se me subía un poco más rápido de lo normal, no es que estuviera en mi mejor estado.

Sin esperarle, fui avanzando en los preparativos del juego mientras el lobo se decidía a llegar, dejando cargar éste, que era uno de carreras de coches. Aquel parecía estar bien. Seguro que más de una vez me la pegaba al pasarme una curva o me llevaba a otro coche por delante. De seguro que mi advertencia de ir de “exjugador experto” se esfumaban nada mas comenzáramos.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 28, 2011 5:59 am

Aún le quedaba cerveza y asintió cuando le dijo que fuese a por las provisiones. Llevó todo de golpe a la cocina, todo lo sobrante y al entrar escuchó aquello de que llevase refrescos. Que lindo había sido eso. Sonrió divertido mientras dejaba las cosas sobre la encimera y buscaba refrescos, más cervezas y sacaba un par de bolsas de patatas y gominolas. Eso valdría para jugar un rato a una de todas las consolas que tenía. Las otras estaban guardadas en el mueble bajo la tele, la verdad, tenía todas, porque le gustaban y se viciaba bastante. Salió con mas birra, refrescos y la comida y dejó todo sobre la mesa mirando a Okita.

- Así que eres bueno jugando eh... -Se sonrió divertido y le picó la nariz con el dedo índice mientras se inclinaba un poco hacia él.- Entonces podríamos apostar! ¿Te parece?

Dijo con diversión para sentarse en el sofá y tomar su mando y ver el juego elegido. Uno de coches, perfecto, era bueno en ese y se sabía los circuitos de memorieta. Se relamió divertido pensando que si apostaban algo, lo que fuese, de seguro ganaría. Aunque bueno, según la apuesta... podría también dejarse ganar. Le miró de reojo.

- Dime Okita ¿qué apostamos? El que pierda se bebe una cerveza de un trago? O el que pierda tiene que dar una vuelta a la manzana en ropa interior? O... -Se quedó pensando un instante.- El que pierda paga prenda...

Dijo divertido para soltar una risita leve. Aún no sabía si Okita era homosexual o no, a pesar de haber visto aquel sonrojo en sus mejillas cuando él confesó que lo era. Daba igual le dio con el codo divertido.

- Es broma, no voy a desnudarte o a acosarte... de momento. -Bromeó con diversión para sacar su lengua de nuevo a modo de broma. Realmente lo hacía bastante ese gesto, no es que coquetease siempre, pero cuando se sentía bien solía hacerlo. Y hombre no podía negarlo Okita estaba bueno y de seguro que era genial en la cama... pero claro a saber, él había estado con chicas. Soltó otra risita.- No quiero que tu futura novia se enfade conmigo por acosarte o algo así.

Miró la pantalla de la tele para observar los circuitos.

- Dime cual escogemos... el de Montecarlo es dificil pero es divertido ¿te parece? -Dijo cambiando de tema para no avergonzarle o hacer que se pusiese más nervioso. Además lo de la apuesta era una broma, aunque bueno si él quería apostar, el lobo le seguiría de eso seguro.- ¿Al mejor de tres?

Le miró alzando una ceja.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 28, 2011 7:50 am

Le vi regresar cargado con las provisiones que serian nuestro segundo plato, o mejor dicho nuestro postre. Lo dejo todo sobre la mesa y, tapándome éste la pantalla al ponerse frente a mi le mire mando en mano, captando gran parte de mi actual atención en esa palabra. “Apostar”

Si, ¿por qué no…?

Cada uno de los castigos que iba diciendo Shou para el que perdiera la apuesta era más disparatado pero gracioso e interesante que el otro. Interesante, porque para el ganador aquello debía de ser un espectáculo imborrable. Al menos la segunda. Pero al mencionar aquella tercera sugerencia tras pensarlo por un momento, riéndose al final por la broma, me desconcertó de golpe, haciendo que enarcara las cejas frunciendo el ceño a la vez que le miraba como diciendo, “No lo dirás en serio…”

Y claro que no lo decía en serio. ¿O si? Ya no sabia muy bien que pensar, mi análisis sobre él había finalizado nada mas me dijo que era homosexual, pero no por ello seguía por algún motivo fijándome demasiado en sus gestos por mínimos que fuesen. Como sonreía, como clavaba sus ambarinos iris en mi, como sacaba la lengua debido a la diversión de la ocasión, como se le oía reír, veía mover y… ¡Dios, me estaba obsesionando!

Tal vez… Si. Tal vez fuera el alcohol que me hacia estar así, aunque… ¿este no te distraía supuestamente? ¿¡Porque pues me fijaba en esas cosas…!?

-Que considerado de tu parte emparejarme a con mi futura novia y no acosarme… -respondí sarcástico acompañado por una corta pero sonora risa mientras tomaba asiento Shou a mi lado frente a la televisión y parecía elegir circuito, sugiriendo el de Montecarlos.

-Ese mismo estará bien para machacarte –solté optimista, dándole yo mismo a la X de su mando para elegir esa pista. Mis posibilidades eran muy limitadas, pero lo importante era echarse unas risas. –Venga, el mejor de tres elige pide premio –respondí aceptando con este comentario lo de hacer la apuesta mientras la pantalla se cargaba, apareciendo segundos después ésta partida por la mitad en horizontal, viéndose desde dos perspectivas diferentes el punto de salida con sus coches en posición.

-Haber que tal. Suerte –dicho esto, poniendo atención al semáforo que aparecía en medio de la pantalla los dos, hice que quemara un poco de rueda mi coche, sonriendo al recordar los momentos de adolescente en que jugaba a la maquina. Ahora estaba pillada siempre por alguno de los jóvenes de la casa, así que ya me tuve que olvidar de que era la consola.

Una vez se dio la salida, habiendo apretado demasiado a la X para que acelerada el coche, se me paro por un instante. Unos escasos segundos en los que la mitad de los coches me habían pasado, incluyendo el de Shou, que iba a la par que el mío que lentamente iba cogiendo velocidad yendo a su rebufo.

-En algún momento te chocaras. Ya puedo verlo… -bromee con un poco de malicia y diversión, pegando el capo de mi coche en su parte trasera para picarlo.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Miér Sep 28, 2011 8:57 am

No pudo evitar soltar una carcajada y vio como elegía él mismo la pista apretando a la X de su mando. Le miró de reojo y esbozó una sonrisilla.

- Te advierto que juego... todos los días... -Le dedicó una sonrisa "lobuna" y cuando le tocó salió disparado de aquella carrera notando como el otro iba detrás pegado a él, lo mejor es que aún no había empezado a jugar, solo calentaba ruedas como quien dice. Así que poco a poco comenzó a despegarse del coche de Okita.- El que se va a chocar vas a ser tu~

Así que con un par de movimientos en el mando y un par de toques a los botones consiguió despegarse de Okita en una recta adelantando a varios coches más de los que llevaba la propia consola. Lo gracioso de eso es que Shou movía el mando como si fuese un volante, era el efecto de tomar las curvas, se ponía nervioso y movía hasta el mando entero.

- Joder... -Dijo cuando casi rozó contra otro y notaba que Okita casi le alcanzaba, de seguro en el siguiente le adelantaba. Le miró de reojo, Shou tenía un poco de mal perder, aunque sabiendo que el que ganaba de tres pedía aquel reto que harían... pues le parecía interesante. ¿Qué le pediría el ojiverde? No sabía, pero le daba curiosidad.- ¿Qué pedirías si ganases? ¿Verme desnudo?

Bromeó para ver si se ponía rojo y se desconcentraba un poco del juego mientras intentaba volver a la carretera sin salirse e intentar sacar el juego bien. Le miró con diversión y le sacó la lengua a modo de broma, para luego volver a jugar intentando que no le adelantase aunque estaba complicado. Despacio y en plan pícaro le dio un toquecito con el codo en el brazo para hacerle que moviese éste y que no pudiese jugar bien. Comenzó a reír divertido, le gustaba picar y hacer "trampas" aunque más bien era porque tenía ganas de divertirse.


Spoiler:
User hace lo mismo con los mandos y en la wii vale, pero... XD en el resto~~XD
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Jue Sep 29, 2011 7:56 am

El rugido de motores acelerando y los chirridos de coches al tomar una curva, así como el sonido continuo que se escuchaba mas suavemente de apretar los botones de forma coordinada, eran los únicos sonidos de aquella casa a parte de nuestras voces.

Cogiendo velocidad mi coche a cada segundo, fui alcanzando a Shou, adelantando uno a uno a los coches de la propia consola, aprovechando aquel fallo para intentar alcanzarlo en la recta, volviendo a pisarle los talones. –Aquí “Caperucita” que decía que jugaba todos los días… -bromee picándole divertido, sonriendo pues era gracioso como movía el manda a uno y otro lado, girándolo a modo de volante y moviéndose el mismo incluso del sofá.

Al preguntarme que pediría y decir aquello, abrí los ojos enarcando las cejas, volviéndose mi sonrisa un poco nerviosa a la vez que mis mejillas se acaloraban por aquella broma. O al menos eso lo consideraba pues me miro y volvió a sacar divertido la lengua. Sin embargo, a pesar de haberle mirado de reojo, tenia mitad de mi atención (o al menos la mitad de la atención que me podía quedar) y por esa razón pude seguir “recto” con el coche, saliéndome por fuera de la pista en la primera curva al cogerla tarde, abierta y en general, malamente. Aunque los amistosos codacitos en mi brazo por parte del lobo, haciendo que moviera el mando y se me escurriera el dedo de la X, con el que se aceleraba, también tuvieron algo que ver a que me saliera.

-¡Ah! ¡Míralo…! –solté sorprendido y divertido al salirme de la pista, sonriente en todo momento, mirándole un momento rápidamente antes de ponerme a llevar el coche de nuevo a la pista y así continuar la carrera. -Ya veras… -dije y, tras pasar dos curvas mas volviendo a encontrarnos en una recta, al menos mi coche, apretando solamente la X, alargue mi brazo mas lejano a él, pegando mi hombro con el suyo, y moví yo mismo su joistick riendo sonoramente al ver que se estrellaba de forma violenta. –Ese estilo de coche te pega mejor –dije mientras reía al quedar un tanto destrozado su vehículo, volviendo a hacerme con mi mando correctamente con ambas manos para ver si con aquello conseguía alcanzar al lobo, reclinándome hacia delante, apoyando mis codos sobre mis piernas, estrechando los ojos para ver fijar de nuevo mi “atención” y mi (un poco defectuosa) mirada en mi mitad correspondiente de pantalla.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Jue Sep 29, 2011 8:05 am

Le hacía gracia tener ese tipo de carrera con Okita era divertido, aunque fuese perdiendo, eso si, cuando le movió consiguió alcanzarle y eso le alegró bastante. Movió sus orejas un instante hasta que le movió el coche y se dio tal golpe que quedó el último. Miró a Okita de reojo.

- Hemos dicho... al mejor de tres verdad... -Dijo afilando la mirada y dejando el mando en el sofá para lanzarse a por el mando de Okita e intentar quitárselo mientras reía como un infante por aquello, pero el chico apartó el mando de su alcance, aún así Shou no perdió las ganas y persiguió los brazos de Okita para agarrarlos con fuerza y tironear de él hasta hacer que quedasen medio caídos en el suelo y sofá a la vez, con un Shou debajo de Okita estirando de los brazos de éste hacia atrás y a Okita encima de Shou sin soltar el mando. Era una "pelea" de broma en toda regla. Siguió riendo por culpa de aquello hasta que...- Joder!

Exclamó cuando se cayó del todo del sofá y se golpeó la cabeza contra el suelo, soltando así los brazos del contrario a pesar de tenerle encima. Soltó una risotada larga por culpa de aquello y siguió riendo divertido con los ojos cerrados pensando que aquello había sido gracioso. Era como las peleas que tenía de niño, el intentar arruinar al otro haciendo trampas y acabar peleados contra el suelo como tontos... aunque el golpe en la cabeza se lo había dado, pero no fuerte, solo un golpe. Volvió a reír divertido y al final abrió los ojos mirando a Okita fijamente. Le sonrió.

- No has ganado... -Dijo señalando la pantalla ahora que sus manos ya estaban libres. Se llevó una mano a uno de sus ojos para enjugar las lágrimas que se habían escapado por la risa que le había dado sin dejar de mirar, con el otro ojo a su compañero de juegos.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Jue Sep 29, 2011 9:35 am


A toda costa mantuve bien sujeto el mando con ambas manos contra mi pecho, siendo arrastrado y recostado sobre él, manteniendo presos mis brazos el lobo, queriendo hacerse con mi mando entre risas y pequeños zarandeos de ambos.

Al caer por completo y de forma brusca sobre el suelo, se escucho un vacío “Clonck” al estrellase la cabeza de Shou sobre éste, acompañado de un par de secos golpes al caérseme el mando también al suelo a nuestro lado.

Me apoye con las manos a cada lado de su cabeza, por encima de sus hombros, para despegar mi cuerpo del suyo, quedando a cuatro patas con una de mis piernas entre las suyas. Ambos nos reímos a carcajadas. Era una situación divertida y rememorativa de la infancia

-Menudo cabeza hueca, jajá jajá… -reí y mire la pantalla al señalarla diciendo que no había ganado. Al menos aún. Volví la vista a el cercano rostro del lobo, y dándome cuenta de lo hermoso que resultaba ser de aquella forma, tirado en el suelo, con el cabello algo alborotado, los ojos vidriosos, su constante sonrisa, su… su él en sí. No es que me gustara Shou como para decir que lo quería, sino que me parecía que se le veía bien en aquel momento, más guapo, mas lindo. Y esta idea creció al enjuagarse las lágrimas de uno de sus llorosos ojos mientras me miraba con el otro, sonrojándome y poniéndome algo tenso al darme de la situación y postura de ambos y en lo que estaba pensando. Dios…

Todavía aun entre risas, algo nerviosas por aquella idea que había pasado por mi cabeza, comencé a apartarme un poco, quedando simplemente de rodillas en el mismo sitio, sentado sobre una de sus piernas. Entonces le mire desde aquella nueva pose y perspectiva más alta, siendo incapaz de dejar de llevar la vista de sus ambarinos ojos levemente vidriosos por la risa, así como de sus finos labios.

Por un instante el tiempo se realentizo para mi. Mi mente se quedo en blanco de pronto y atenta mi mirada en su rostro, ni me di cuenta de cuando ni como había llegado a la situación que se dio sin quererlo ni beberlo. Al ser consciente de lo que hacia, allí nuevamente reclinado sobre el lobo, separe el rostro y mis labios de los suyos, mirándolo con culpabilidad.

-Yo no… No se que me ha pasado… -confesé de pronto, afectado por la confusión, excusándome como un niño que no entendía lo que había pasado. Igual igual, aunque a une versión algo mas adulta. –Shou, per-… -fui a decir, puesto que Shou me interrumpió.


Spoiler:
Si quieres que edite, dimelo. Dejo alguna cosilla asi en blanco y sin especificar para evitar controlar tu pj ^^
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Jue Sep 29, 2011 9:49 am

Spoiler:
Así está perfecto ^^

Okita se estaba riendo de él y más aún se estaba riendo de su golpe, le miró con el rostro ligeramente afilado por aquello y le vio sonrojarse un poco, y tensarse incluso. No sabía por qué, pero simplemente parpadeó confuso y más confuso después cuando recibió un beso del otro. Normalmente Shou no se sonrojaba o solía ser directo, pero realmente aquello... ¿pero no era hetero? Abrió los ojos un tanto confuso por aquel contacto realmente suave y dulce incluso. Se quedó un poco de piedra y cuando fue a disculparse le tapó la boca.

- Calla... -Le dijo mientras le miraba. Si se disculpaba no sería bueno, para ninguno de los dos y menos por un beso tan casto. Tapando los labios del contrario le miró con atención y quitó su mano para besarle ahora él. Apoyando sus labios en los del otro de un modo suave, apenas los movió y se apartó quedando un poco cerca de él.- Tampoco ha sido tan malo...

Le susurró un poco contra los labios, pensando que si era la primera vez que besaba a un chico de seguro podría disgustarle. Apoyó bien su cabeza en el suelo y le miró fijamente, alzando sus dedos para pasearlos por los labios de Okita.

- ¿Has besado antes a un chico? -Pregunta en un tono confidencial mientras le observa, incluso dejando sus dedos sobre los labios del otro. Si bien era coqueto aquella situación no era para bromear demasiado. Separó sus dedos de aquellos labios y siguió mirándole fijo, dejando caer su mano a un lado, se mordió el labio inferior mientras le miraba.- Quiero besarte otra vez Okita...

Le confesó mientras le miraba. Era cierto, deseaba besar al otro de nuevo. Le había gustado el sabor de su boca, pero no sabía si al otro le haría gracia que le volviese a besar. Por un instante incluso se medio ruborizó y miró a otro lado.

- Qué tonto soy... -Esbozó una sonrisa mirando a un lado, algo, ligeramente, ruborizado.- Si no te gustan los chicos y yo diciendo eso...
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Vie Sep 30, 2011 6:10 am

-Baka! ¿Cuándo dije que no me gustaran lo chicos…? –hable con voz suave y lenta, además de un poco avergonzado y por ello sonrojado, teniendo la sensación de que cualquiera estaría escuchando lo que estábamos diciendo desde fuera de la casa si hablaba en un tono normal. Era una gran estupidez, pero entre eso y que la cercanía tras aquel casto beso que me había devuelto, notando como algo en mi vientre ardía y se oprimía de una forma extraña pero un tanto agradable, me hacían hablar tan bajo, casi susurrando. –Eres el primero con el que hago esto, pero… -pensé unos instantes en la palabra correcta. -… pero… -no encontraba una palabra adecuada, por lo que, sabiendo que el lobo quería volverme a besar, volví a unir nuestros labios inclinando levemente la cabeza a un lado para encajar bien, siendo aquel beso algo mas que uno casto y simple.

Se sentía bien, era agradable, y no tenía ni pajolera idea del motivo. Bueno, en el fondo, muy fondo, se encontraba la respuesta resplandeciendo entre toda aquella oscuridad de ignorancia y auto negaciones de mi interior. Si, aquella luz lejana que empezaba a coger fuerza muy lentamente, expandiéndose por esa oscuridad, era la respuesta a mis preguntas sobre aquello que empezaba a sentir. Sin embargo, ahora que tenía la respuesta me faltaba comprender ésta…

-Se siente bien… -respondí susurrante contra sus labios tras separar estos suave y lentamente, como había sido aquel contacto de nuestros labios. Suave, tranquilo, lento, curioso, precavido, inexperto en un principio…

Tenia las mejillas acaloradas, y notaba en mi estomago un inesperado y repentino revuelto que para nada resultaba ser desagradable. Simplemente, extraño. Nunca al besar a nadie, incluyendo a mis exnovias, había llegado a sentir algo como esto. Esta sensación de querer uno más, una sensación de adicción del otro.

Un poco pillado por aquella situación de la que no me arrepentía a pesar de poderme avergonzar si alguien se enteraba, (y mas si era mi “padre” quien me sacaba el tema, puesto que siempre decía; “ya verás cuando encuentres un chico que te deje sin aliento para que veas que estaré listo para decirte… “Te lo dije””) me aparte volviendo a quedar en posición vertical sobre él. Le mire a los ojos con los míos algo entrecerrados, y lleve mi mano del brazo bueno a su pecho, justamente a donde tenia la herida ya curada y vendada. Por encima de su negra camiseta. –Tsk! –chasquee sonriendo de lado, y lleve aquella mano de su pecho a su cabeza, arrascando su suave y peludita oreja. Tras esta. –Siempre tuve curiosidad de si movéis vosotros las orejas o se mueven inconscientemente como el corazón –confesé un poquito tontín, pues esas nuevas sensaciones parecían haber un poco acelerado en mi que el alcohol de aquellas (casi) tres latas de cerveza empezara a tener su efecto, viéndome mas “cariñoso” y “abierto” a pesar de saber en parte lo que hacia, aunque en aquel momento todo me parecía bien en su gran, gran mayoría. O eso pensaba yo que tenia las riendas conscientes de mí mismo.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

Mensaje por Invitado el Vie Sep 30, 2011 7:16 am

Ese medio grito-exclamación le hizo mirarle un instante ¿también le gustaban los chicos? Eso le sorprendió y le alegró bastante al escuchar eso haciendo que sus orejas se moviesen ligeramente. Y luego escuchó que él era el primero, se sorprendió, si también le gustaban ¿por qué él era el primero? Y luego aquel pero... ¿pero? ¿Pero qué? Aunque no pudo saberlo pues le besó de nuevo. Eso le hizo también abrir los ojos y dejarle hacer, notando lo nervioso o al menos lo inexperto que se veía aunque... se suponía que había besado a chicas ¿no? Cuando dijo ello sonrió un poco por aquel se siente bien y se sonrojó un instante, pero leve cuando tocó aquella zona de la herida.

- Uh... -Le miró un instante y luego escuchó aquello de las orejas, dejándole hacer. Si fuese un gato en ese momento estaría ronroneando. Se levantó un poco, tenía a Okita sobre sus piernas y rodeó su cintura para pegarle a él un instante y mirarle desde abajo. Se acercó a su oído.- A veces las muevo yo, a veces se mueven solas...

Dijo muy bajo contra el cuello del contrario paseando su nariz por la piel de éste sin soltar aquel agarre, pensando que realmente le gustaba aquello. Cerró los ojos aspirando el aroma de Okita pegando su nariz a aquel dulce y lindo cuello. Sonrió un poco.

- Al final nadie ganó... -Le mira desde abajo observando su rostro, su barbilla, sus ojos, su nariz y su boca. Despacio subió sus manos por su espalda, por encima de la ropa.- Pero si quieres te dejo que elijas tu y yo haré lo que quieras...

Le sugiere levemente divertido, aunque un tanto coqueto también. No le había importado aquel beso, al contrario, y el sentir los labios de aquel humano había sido lindo incluso. Se acercó un poco más a él dejando su boca muy cerca de la del ojiverde sin quitar sus orbes doradas del rostro contrario.

- Dime... ¿qué quieres que haga? -Susurró.
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Re: Hambre... mucha hambre (Privado)

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